El canto del grillo

Una noche, mientras se hallaba en pleno insomnio, la hermana Adriana se vio interrumpida por el cantar de un grillo. Pero, al ver que todos sus esfuerzos por ignorar aquel sonido resultaban inútiles, se asomó detrás del sillón y gritó: “¡Silencio!”

Como la hermana Adriana era más grande que el grillo, y como el grillo estaba -aunque sin saberlo- dentro de su casa, su orden fue obedecida de inmediato.  Todo ser viviente pequeño acalló su voz para crear un silencio que pudiera favorecer su onanismo mental.

Pero otro sonido vino entonces a perturbar a Adriana: una voz interior que decía: “Quizá al mundo le agrade tanto el chirrido de ese grillo como el sinsentido de tus vueltas mentales…” “¿Qué puede haber en el crick crick de un grillo que resulte agradable a los oídos del mundo?”, fue la displicente respuesta de Adriana. Pero Johnnie siguió hablando: “¿Por qué crees tú que existe el sonido?”

Adriana decidió averiguar el por qué. Se asomó de nuevo detrás del sillón y ordenó: “¡Canta!”. El rítmico chirrido del grillo volvió a llenar el aire, con el acompañamiento de otros grillos, coches, ambulancias, sirenas, borrachos, ratitas y cucarachas de la calle. Cuando Adriana prestó atención al sonido, éste dejó de crisparle. Descubrió que, si dejaba de resistirse a él, el crick crick de los grillos servía, de hecho, para enriquecer el silencio de la noche.

Y una vez descubierto esto, el corazón de Adriana se sintió en armonía con el Universo y por primera vez en su vida comprendió lo que significa no tener nada mejor que hacer que apropiarse textos antes de su pastillita de las tres.

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3 respuestas a El canto del grillo

  1. Botón dijo:

    Yo no había leído este post, pero el jueves un grillo se metió en mi cuarto, lo twitee y muchos me sugieron que lo matara. A mí me dio pena el grillito y decidí dejarlo en paz, y, justo cuando cerré el libro, el grillo, como si estuviera agradecido, dejó de cantar, entonces pude dormir, ambos pudimos dormir.

  2. Buen post. Buena historia. Evoca….sentimientos que conozco…el silencio del pleno insomnio….la oscuridad…..los pensamientos que vienen y desaparecen como pajaros volando. Y los sonidos….y de nuevo…..el silencio.

    Algo en el tono me hace pensar en unos versos de uno de mis poetas preferidos….un hombre que seleccionaba palabras sencillas para evocar…..sentimientos…mas complejos. Se llama William Stafford y el poema es Waking at 3 a.m.

    Waking at 3 a.m.

    Even in the cave of the night when you
    wake and are free and lonely,
    neglected by others, discarded, loved only
    by what doesn’t matter–even in that
    big room no one can see,
    you push with your eyes till forever
    comes in its twisted figure eight
    and lies down in your head.

    You think water in the river;
    you think slower than the tide in
    the grain of the wood; you become
    a secret storehouse that saves the country,
    so open and foolish and empty.

    You look over all that the darkness
    ripples across. More than has ever
    been found comforts you. You open your
    eyes in a vault that unlocks as fast
    and as far as your thought can run.
    A great snug wall goes around everything,
    has always been there, will always
    remain. It is a good world to be
    lost in. It comforts you. It is
    all right. And you sleep.

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