Los medios sacan una nota sobre un hecho.
La nota -sin investigación y contexto y explicación cívica pedagógica para que la gentecilla entienda algo al respecto- lo único que tiene es una cabeza –título- supuestamente inventivo y genial como “IFE noquea a Juan Manuel Márquez” para que sirva de gancho.
Y la gente la lee y se la cree y la replica en Twitter diciendo “si me pongo una playera con un solesito [sic] me van a multar?” todo muy creativo y con faltas de ortografía.
Entonces dan RT a la nota de la noqueada porque se les hace genial, incluyendo en sus RT palabras poéticas o sarcásticas echándole la sal y la pimienta de su imaginación, porque son muy creativos.
Así, el tratamiento superficial de los temas, que empieza con la mala comunicación de las instituciones, se propaga a través de los medios que hacen supuesto periodismo sin investigación ni contexto, llegando hasta los ojos crédulos y cerebros huevones de los ciudadanos que se la tragan, minando la estructura cívica y propagando la ignorancia. Así pasan 24 horas de la información, hasta que al día siguiente la agenda proponga otro tema, salga otra nota pitera con un título que le tomó su tiempo al editor de portada de home o de primera plana crear para que quede “impactante” y “creativa” cual copy de agencia, y la gente se vuelva a alebrestar y quiera participar en el tema con su comentario creativo ofensivo sarcástico culto sabio emprendedor visionario de la vida nacional. Como este post.

mi cerebro huevón acaba de ser noqueado por este post, Degetau…..y mis neuronas (las que supestamente funcionan todavía) te agradezcan
Ciertísimo!
Un amigo me sugirió, a propósito del modo en que la prensa daña la vida política de una nación pervirtiendo el lenguaje, leer la antología de textos de Karl Kraus que acaba (más o menos) de sacar Acantilado, se titula La antorcha. http://www.acantilado.es/catalogo/la-antorcha-529.htm